Tutankamon murió de malaria

Tutankamón murió de malaria

A todos, por suerte o por desgracia, nos llega la hora. No obstante, hay personalidades cuya memoria sobrevive a los siglos. Tutankamón, el famoso faraón egipcio, es uno de esos personajes. Pero hoy, Día Mundial de la Malaria, no nos queremos centrar en su vida, sino en su muerte, causada por esta enfermedad.

Investigaciones llevadas a cabo por el equipo del Consejo Supremo de Antigüedades de El Cairo y publicadas en la revista científica Jama, delatan que este famosísimo faraón murió a causa de la malaria combinada con trastornos óseos. Los estudios diagnosticaron al faraón la enfermedad de Koller II, que causa estos trastornos en los huesos. De hecho, Tutankamón tenía un pie deforme, motivo por el que se piensa que debía caminar ayudado de un bastón.

Los investigadores han encontrado en los análisis de material genético del faraón algunos genes de los parásitos típicos de la malaria (llamados “Plasmodium falciparum”). Al combinar los problemas óseos que ya arrastraba el faraón con la grave enfermedad de la malaria, tenemos como resultado a Tutankamón, el poderoso y joven faraón de Egipto, criando malvas.

Los responsables de la investigación no solo analizaron los restos de este miembro de la familia real, sino que, ya que estaban, se pusieron manos a la obra con algunas otras momias de familiares cercanos de Tutankamón. Y llegaron a unas conclusiones de lo más incestuosas. Parece ser que el padre del joven egipcio (el faraón Akenatón) tuvo el retoño con su propia hermana, lo que explica las malformaciones galopantes de la momia más famosa del mundo (así como las de varios miembros de la familia).

Pero dejando a un lado las curiosidades que podamos observar en la familia real del Antiguo Egipto, es importante destacar que hoy, en pleno siglo XXI, siguen muriendo cientos de miles de personas a causa de la malaria, sobre todo niños. Hoy, Día Mundial de esta enfermedad del año 2013, aún seguimos luchando para erradicarla. Quizá Tutankamón todavía no descansa en paz.

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