Fibrosis quística

Fibrosis quística, principales características y tratamientos

La fibrosis quística es una enfermedad genética, heredada y crónica que afecta fundamentalmente a las glándulas exocrinas del organismo. También afecta de forma más intensa a páncreas, glándulas sudoríparas, salivales y a la producción de mucus del aparato respiratorio y tubo digestivo.

Esta enfermedad fue descrita por primera vez en 1938 por Dorothy Andersen. Su nombre deriva de las alteraciones que se ven en el páncreas con cicatrices (fibrosis) y quistes. Recibe también el nombre de Mucoviscidosis por la especial consistencia del mucus.

La fibrosis quística se debe a una mutación en el gen productor de una proteína (CFTR = Cystic Fibrosis Transmembrane Regulador), la cual regula el intercambio iónico a nivel de la membrana celular y, por consiguiente, el flujo de agua transmembrana.

Esta mutación provoca que las secreciones sean espesas (más viscosas) y, por tanto, es responsable de las manifestaciones clínicas de estos enfermos. Estas manifestaciones pueden pasar por bronquiectasias (dilatación anormal del árbol bronquial) e infecciones en el aparato respiratorio, lo que puede poner en peligro la vida de estos pacientes.

Actualmente no existe un tratamiento curativo para esta enfermedad. Algunos pacientes pueden llegar a recibir trasplante pulmonar bilateral cuando el daño es muy severo. Actualmente se está trabajando en la terapia génica, lo cual prácticamente sería la solución de la enfermedad.

Según nuestro criterio y dadas las acciones metabólicas del ozono, la ozonoterapia podría ser un tratamiento complementario en la fibrosis quística, ya que mejoraría la respuesta inmune para la defensa ante las infecciones intercurrentes. También mejoraría el flujo sanguíneo (lo que permitiría una mejor perfusión) y la llegada de los antibióticos (así como nuestras propias defensas naturales) a los lugares del cuerpo requeridos. Por otra parte, al permitir que la hemoglobina libere más fácilmente el oxígeno en los tejidos, debe mejorar la hipoxia existente, incluida la hipertensión pulmonar.

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