Señora con parkinson

Enfermedad de Parkinson, características y tratamiento con ozonoterapia

La enfermedad de Parkinson, descrita por James Parkinson en 1817, afecta a 100-190 personas por cada 100.000 habitantes. Esta patología tiene más probabilidades de manifestarse conforme pasan los años. De hecho, los primeros síntomas suelen comenzar en la sexta década de la vida de la persona.

Una de las manifestaciones clínicas más importantes del Parkinson es el característico temblor (que se da generalmente cuando la persona permanece en reposo, pues desaparece cuando se inicia el movimiento). Cuando estos temblores afectan al miembro superior, es muy frecuente que se de en forma de “cuenta monedas”.

Otros síntomas característicos de esta enfermedad son la rigidez muscular y la espasticidad (un trastorno del sistema nervioso que deriva en la contracción permanente de algunos músculos).

El Parkinson tiene una evolución progresiva. Poco a poco se va observando en el paciente la distintiva “cara inexpresiva” y mirada brillante, acompañadas de una marcha a pasos cortos con inclinación del cuerpo hacia delante, como si fuese “detrás” de su centro de gravedad, pudiendo sufrir caídas.

Esta enfermedad se debe a una disminución de la sustancia negra en el sistema nervioso central, lo que provoca una disminución de la producción de dopamina y explica la sintomatología.

Los mecanismos por los cuales se produce esta lesión pueden ser varios, entre los cuales puede haber una predisposición genética. También destaca el papel del estrés oxidativo, las alteraciones mitocondriales, la agregación anormal de proteínas, la activación microglial y la excitotoxicidad.

No existe, hasta la fecha, tratamiento que cure la enfermedad de Parkinson. Los diferentes tratamientos utilizados hoy día van encaminados a actuar sobre los distintos mecanismos que participan (antes mencionados) con el objetivo de modificar la evolución de la enfermedad y aliviar los síntomas.

En Clinicanaria hemos tenido una experiencia satisfactoria con pacientes con esta enfermedad al ser tratados con ozonoterapia, con mejoría evidente sobre todo del temblor y otros síntomas asociados. Es lógico esperar que el ozono ayude a estos pacientes, pues se sabe que aumenta la producción de dopamina y mejora la actividad antioxidante del organismo. Por otra parte, la ozonoterapia también regula la respuesta inmune y aumenta la producción de ATP (energía), por lo que este tratamiento puede ser muy útil complementando a las terapias convencionales.

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